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Categoría: La voz silenciada
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En el Municipio de San Lorenzo, al igual que en el resto de los municipios de toda España, sucedieron hechos relacionados con la Guerra Civil Española. En el año 1937 fueron fusilados las cinco primeras personas de esta lista, marcadas en negrita, y el resto fueron condenados a diferentes penas de prisión. Me gustaría contactar con cualquier persona que pudiera aportar fotografías y/o datos sobre cualquiera de estas personas, pues estoy confeccionando un libro que intenta recuperar la memoria histórica de todos estos hombres, injustamente tratados durante muchísimo tiempo, simplemente por militar en el bando perdedor de la contienda bélica que se produjo en España a partir del año 1936.

Juan Santana Vega (conocido por Juan Machado).
Antonio Ramírez Graña.
Manuel Hernández Toledo.
Francisco González Santana.
Matías López Morales.
Demófilo Mederos Pérez.
Luis Falcón Déniz.
Antonio Rivero González.
José Fiol Santana.
Santiago Medina Tejera.
Manuel Henríquez Ruiz.
José Pérez Vera.
Juan Ojeda Lantigua.
Francisco Santana Vega.
Santiago Santana López.
Sebastián Rivero Santana.
Juan García González.
Salvador Pérez Nieves.
Antonio Alonso Cabrera.
Félix Montesdeoca Pérez.
Roque Montesdeoca Pérez. (Hoy en día vive)
Domingo Valencia Armas. (Hoy en día vive)

A continuación pueden leer un apartado de mi libro “Historia del Municipio San Lorenzo de Tamaraceite: Recuperando la memoria histórica”, que trata del juicio que se hizo a todos esos hombres:

Al anexionar el Municipio de San Lorenzo al de Las Palmas de Gran Canaria el silencio era lógico, no sólo por el momento histórico en que sucedieron los hechos, sino porque no hacía muchos meses que cinco vecinos del Municipio de San Lorenzo habían sido fusilados, concretamente el 29 de marzo de 1937, en el Campo de Tiro de Infantería de la Isleta, por ser considerados enemigos del régimen franquista. Los cinco fusilados fueron: D. Antonio Ramírez Graña, D. Manuel Hernández Toledo, D. Francisco González Santana, D. Juan Santana Vega y D. Matias López Morales. El primero de los citados era vecino de Tamaraceite y, el día 20 de febrero del año 1936, había solicitado un permiso para poder celebrar, el día 22 del mismo mes, un mitin, para los vecinos de Tamaraceite, Tenoya y la Barriada, por la constitución del nuevo gobierno del Frente Popular; en el caso de D. Juan Santana Vega, hay que decir que fue Alcalde de San Lorenzo, en lo que se dio en llamar el Ayuntamiento Comunista.

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D. Domingo Valencia Armas. Foto del autor


En la sentencia a los cinco acusados se pueden leer cosas como: “...presunto delito de rebelión militar contra Juan Santana Vega y veinte más... al tener noticia de la consiguiente declaración de Estado de Guerra en la vía de San Lorenzo(Tamaraceite), trataron algunos elementos afiliados a partidos de extrema izquierda establecer una situación de anarquía y desorden y a este objeto organizaron grupos armados, con el fin de hacer resistencia a la fuerza pública en toda la demarcación del término municipal ...grupos que estaban integrados, entre otros más que no han podido precisarse, por: Francisco Santana Vega, Santiago Santana López, José Fiol Santana, Sebastián Rivero Santana, Antonio Ramírez Graña, Antonio Rivero González, Francisco González Santana, todos los cuales llevaban armas de fuego. También se distinguieron unos como cabecillas dirigentes y otros como ejecutores, los siguientes procesados: Antonio Ramírez Graña, que mandó formar grupos para hacer frente a las fuerzas y resistir con cuchillos; Matías López Morales, secretario del Sindicato de Obreros, quien ordenó a éstos la búsqueda de armas; Santiago Medina Tejera, que con igual fin se puso al frente de un compuesto de diez individuos; Manuel Hernández Toledo, Demófilo Mederos y Francisco Santana Vega que procedieron a la incautación de la Central de Teléfonos, lonja de carnes, barbería, etc. con la orden de que no se atendiese o despachase más que a los obreros; Sebastián Rivero Santana que excitaba a las masas para que cortaran cabezas de burgueses; José Fiol Santana, que enarbolando un palo practicó distintos registros domiciliarios, especialmente en la Panadería de Montesdeoca, donde entró agresivamente; Juan Ojeda Lantigua, que ejerció, el día dieciocho, coacciones en el pago del Toscón, para que los obreros abandonasen el trabajo; Santiago Santana López, que con un grupo se dedicaba a cacheo de personas, organizar grupos, buscar armas y cerrar tiendas; y Manuel Hernández Toledo que se autointituló Inspector de la Guardia Roja, incautándose de varios edificios, entre ellos la Central de Teléfonos.

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D. Roque Montesdeoca Pérez. Foto del autor.


Resultando que para el cumplimiento de los fines ya citados, el procesado Juan Santana Vega, Alcalde de San Lorenzo en aquella fecha, y su secretario Juan Ramírez Graña, comisionaron a los encartados Francisco González Santana, Manuel Henríquez Ruiz y Juan García González, para que trajesen la dinamita que habían dado en depósito a Antonio Rivero González y a Salvador Pérez Nieves, consistente en dieciséis cartuchos y un rollo de mecha, explosivos que fueron llevados al Ayuntamiento, por Antonio Rivero González y entregados a Antonio Ramírez Graña, quien los ocultó detrás de unos libros...entregados en presencia de Juan Ojeda Lantigua, concejal comunista de dicho Ayuntamiento... el procesado Roque Montesdeoca obedeciendo órdenes de Francisco González Santana, alias la Mahoma, fue a buscar la dinamita, una caja con veintiocho cápsulas de pistola y ocho cápsulas de revólver, y a su vez se las dio a Francisco González Santana, Félix Montesdeoca Pérez y Domingo Valencia Armas, los cuales lo ocultaron en una cueva, lo que fue visto por Manuel Henríquez Ruíz, que se la llevó y ocultó de nuevo;... por último a Antonio Alonso Cabrera se le encontró, en su casa, pólvora negra y dos metros de mecha que justificó por su oficio de peón en las obras que se llevaban a cabo.

Dominada la situación por la fuerza del ejército, muchos de los procesados huyeron, unos en dirección a San Lorenzo y otros hacia la Montañeta, no sin que antes hicieran algunos actos de violencia, tales como arrojar una bomba en la finca de Pedro Angulo Pérez y disparar contra los elementos de orden que acudieron a sofocar el movimiento insurreccional, significándose en este último atentado el procesado Juan Ramírez Graña que hizo varios disparos... se pidieron once penas de muerte, seis de reclusión perpetua y cuatro de reclusión temporal, que las defensas solicitaron la absolución para la mayor parte de los procesados y para el resto benevolencia al Tribunal... las responsabilidades de los cinco más relevantes... resultó sin cargos Antonio Alonso Cabrera... pena de reclusión perpetua para: Demófilo Mederos Pérez, Luis Falcón Déniz, Antonio Rivero González, José Fiol Santana, Santiago Medina Tejera, Juan Ojeda Lantigua, Francisco Santana Vega, Santiago Santana López y Sebastián Rivero Santana... veinte años de reclusión a Juan García González, catorce años a: Salvador Pérez Nieves y Manuel Henríquez Ruiz; doce años y un día a Félix Montesdeoca Pérez; seis años y un día a Roque Montesdeoca Pérez y a Domingo Valencia Armas,... debiendo satisfacer en concepto de responsabilidad civil mancomunada y solidariamente todos los procesados, a quienes se le declaró culpables, la cantidad de doscientas mil pesetas como indemnización de perjuicios producidos a la entidad pública.

La Autoridad Judicial permutó la pena de reclusión perpetua por la de treinta años...” [1]

Desgraciadamente todo estaba preparado para la anexión definitiva de San Lorenzo a Las Palmas, y los hechos relatados así nos lo demuestran, en cuanto a las sentencias de muerte llevadas a cabo, sirvieron para silenciar aún más a cualquiera que quisiera hacer algún tipo de manifestación, y el resto era un gran montaje, perfectamente ideado por las autoridades civiles y militares junto a la Corporación capitalina. Todo ello, por ver crecer la extensión territorial y el número de habitantes del municipio más representativo de la Isla.”

Juan Francisco Santana Domínguez


*Estoy confeccionando un libro sobre este tema. Hoy en día la información que poseo es muchísimo mayor, destacando sobre todo el trabajo de campo con los testimonios orales de personas que vivieron aquellos momentos, unos en un bando y otros en el contrario. Hay manifestaciones escalofriantes, llenas de detalles que nos acercan a las personas que encabezan la lista inicial del presente trabajo. También la memoria de la madre de uno de los fusilados, que vivió “in situ” el fusilamiento de su hijo. El testimonio de los dos últimos: D. Roque Montesdeoca Pérez y D. Domingo Valencia Armas, que viven actualmente y con los que he compartido momentos inolvidables. Declaraciones de protagonistas, hijos y nietos, que nos acercan a la realidad que les ha tocado vivir.

[1]Certificado que me fue entregado por Dª. Angelina Zamora Lloret, en una entrevista que tuve con ella, el día 3/7/1996. Dicho documento es de la Administración de Justicia, sellado y firmado en Santa Cruz de Tenerife en 27/2/1979 y entregado a Dª. María Dolores García López, como viuda de D. Francisco González Santana.